Hexagrama 9
4 -10 -25
21 ½ hs
Noche, Veo una gran selva de varios pisos sobre pisos
inferiores maraña de árboles cada uno creciendo sobre otro que es igual. Más
hondo hay maraña hasta lo denso oscuro, arriba todo oscuro verde brillante con
flores fosforescentes y bichos. Estoy arriba, me deslizo volando, soy sobre
cabeza rósea bola fosforescente en un grupo de otros iguales. Bajo mi hay casi
bandadas de hojas banderas por doquier y como sombrillas como de papel
estrujado. Choco al acabarse la selva alta vertical como muralla.
Y ahora es un mar claro amarillo discontinuo hecho de
gigantes largos como cuadros y millas sin esqueletos flotando por doquier pero sin
mezclarse. Destellan y viven y sienten, piensan casi como un hombre o por los
hiatos arriba y hondo en todas direcciones o poses. Hay barcos y buques que
navegan de a un o de muchos.
Allí el mar es una desolada alta pampa parda sobre
noche astral desierta. Hay ráfagas entre quietas neblinas y brumas que migran
que se cruzan al altos desniveles, lo único allí son pensamientos, recuerdos,
espesas, auto sueños, todo sin nombre, sin mente núcleo y por ello viven como
larvas. Nosotros allí sólo seguimos volando a distancia como patrulla que vuela
y por el final de la pampa hay grandes estatuas blancas como de sal pendiendo
casi vivas en fila colgante. Olvido mi compañía, me acerco a una gran mole que
me atrae hacia ella, alta, como de 20 metros que es de gente dura conglomerada,
enorme, unos gigantes que fueron enormes mundos, otros menores, ex comunes, de
formas fluidas. Allí entro decidido y me siento y me relaciono con ellos. Casi
como que cada uno fuera una vida mía pasada que paulatinamente se animan se
separan más y yo también me agito después y mis sentidos no distinguen, me
confundo y me desconcierto.
Después me encuentro allí totalmente sólo flotando
sobre un abismo, sobre un cielo tan repleto de astros que casi no es de noche
de tantos colores de luz distintas en destellos rutilantes y titilan quedando
aturdido, encandilado como el movimiento de un inmóvil concierto de cielo y otras
esferas lejanas.
Pero este abismo está vacío hasta que lo traspase por
eso es que lo debo traspasar como a la muerte y al fin caigo, me sumerjo en el
vacío negro, donde nada siento, ni veo, ni pienso, ni hay divos y pierdo mi
ego. Pero luego se aclara todo alrededor y vuelvo a tener conciencia del mundo,
el mundo me reconoce, no pude vencer ni cruzar el abismo, allí me desmayo,
ahora estoy ahí y después soy sólo yo.
Xul Solar
Relatos de
Mundos Superiores
Traducción del
neocriollo

No hay comentarios:
Publicar un comentario